La política es una cosa seria

Jaime Araujo Frias

 

Nos gobiernan los ladrones. Pero eso ¿a quién le importa? Total, la política es cochina por naturaleza. Es el arte de continuar el robo por otros medios. Es más la historia de la política es la historia de la corrupción, por eso no hay un solo representante político que no esté salpicado  de mierda. Prácticamente todo lo dicho hasta aquí es falso, salvo la primera afirmación. Sostenemos que el problema en el Perú, como en otros países de América Latina, no es la política sino un tipo de comprensión de la política. Aquella que nos ha guiado desde hace  doscientos  años.

 

¿Cuál es esa comprensión que ha guiado nuestra práctica política? Sin duda, no es la de Aristóteles, para quien la política es el arte de gestionar el bien común. Tampoco es la que practican nuestros pueblos  originarios, expresada en palabras de Marina Janampa: “Si el pueblo me da esa confianza, es por mi propia conducta”. Esa confianza es “para hacer respetar, para velar como una madre nacional, en bien de mis hijos” (Comisión de la Verdad y Reconciliación, 2016). Ni la de nuestro filósofo latinoamericano Enrique Dussel (2006), para quien la política es una actividad que organiza y promueve la producción, reproducción y aumento de la vida de los miembros de la comunidad.

Entonces, ¿de dónde viene nuestra comprensión de la política? El conocimiento que sustenta y orienta nuestra práctica política viene de lejos: Europa. Algunos investigadores dicen que hasta hace trescientos años se consideraba la política como la más noble de las actividades humanas, como la ciencia del servicio al pueblo. Sin embargo, luego todo cambió. La política se convirtió en un tipo de actividad innoble, sórdida y depravada. Ya no era un medio para combatir la corrupción, sino la forma de perpetuarla (Viroli, 2009). En otras palabras, se transformó en lo que es hoy: en la ciencia de servirse del pueblo. Este es el conocimiento  que hoy —al parecer—  orienta explícita o implícitamente la práctica política no solo de quienes nos gobiernan, sino también de los gobernados.

¿Cuál es la importancia de todo esto? Es sabido que necesitamos conocer para comprender y comprender para tomar  buenas decisiones y actuar (Marina y Rambaud, 2018). Entonces, si nuestro conocimiento de la política es negativo, nuestra comprensión y práctica de la misma también lo será. En otras palabras, nuestra práctica es el resultado de nuestro modo de comprender la política. Si creemos que la política es un oficio reservado para gente deshonesta, no hay duda que solamente los corruptos, los ladrones ejercerán el poder político (Dussel, 2020). En consecuencia, no es casual que,  salvo algunas excepciones, los ladrones y corruptos terminen siendo elegidos como representantes políticos.

¿Qué hacer? El problema en el Perú es que los gobernantes y los gobernados sabemos mucho de política, pero muchas cosas que no son ciertas. Y la política es una cosa seria como para no hacer nada. Al respeto, vale tomar en cuenta la sugerencia de Albert Einstein: “El mundo que hemos creado es un proceso de nuestro pensamiento. No se puede cambiar sin cambiar nuestro modo de pensar”. Si es así, necesitamos con urgencia cambiar nuestro modo de pensar el mundo de la política. Hace doscientos años nos liberamos de la ocupación territorial, pero aún no nos hemos liberado de la ocupación mental. Como dice el maestro Dussel: Seguimos siendo colonias mentales.

En suma, si no nos liberamos del conocimiento que sustenta nuestra comprensión actual de la política, seguiremos asociando representantes políticos con delincuentes, y nuestras acciones  seguirán  teniendo como resultado la elección de ilustres representantes de la delincuencia en vez de actores que se ocupen de promover la producción, reproducción y aumento de la vida de los miembros de toda la comunidad política. Necesitamos revoluciones sociales, pero estás deben ir acompañadas de una compresión positiva de la política. Por lo tanto, antes que la transformación social necesitamos hacer la revolución cognitiva.

 

Referencias bibliográficas

Comisión de la Verdad y Reconciliación. (21 de Julio de 2016). Testimonios orales. Marina Janampa Vallejos. Lima, Perú: Defensoría del Pueblo. Disponible en https://lum.cultura.pe/cdi/video/marina-janampa-vallejos.

Dussel, Enrique (2020). Siete ensayos de filosofía de la liberación. Madrid: Trotta.

Dussel, Enrique (2006). 20 tesis de política. México: Siglo XXI.

Marina, José Antonio y Rambaud, Javier (2018). Biografía de la humanidad. Historia de la evolución de las culturas. Barcelona: Ariel.

Viroli, Maurizio (2009). De la Política a la razón de Estado. La adquisición y transformación del lenguaje político (1250-1600). Madrid: Akal.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *