No son los ignorantes, sino los ignorados los que queremos cambiar la Constitución

Jaime Araujo-Frias

“Quienes buscan cambiar la Constitución son unos ignorantes”. Si bien esta frase fue pronunciada por el congresista Jorge Montoya, no le pertenece a él, sino a una ideología. Definimos  ideología como el conjunto de creencias sobre el orden correcto de la sociedad y cómo puede lograrse (Erikson y Tedin, 2003, citado por Haidt, 2019).

Ahora bien, las creencias de que el orden correcto de una sociedad es —como ha dicho la canciller alemana Ángela Merkel— una democracia conforme al mercado (como se cita en Hinkelammert, 2018) y se puede lograr con la mínima intervención del Estado en la economía, la privatización de los servicios públicos y la reducción de impuestos a los más ricos, se llama neoliberalismo (Chang, 2015).

En ese entender, por un lado, tiene razón el congresista Montoya al calificarnos de ignorantes a quienes pretendemos cambiar la Constitución del dictador Alberto Fujimori. Somos ignorantes en el primer sentido que define la RAE la palabra “ignorante”: persona que desconoce o ignora algo. Es cierto, muchos de nosotros lamentablemente desconocemos o ignoramos que la Constitución en vigor fue redactada para reducir la intervención del Estado en la economía, privatizar los recursos públicos y reducir o exonerar los impuestos a los más ricos

En consecuencia, es la toma de conciencia de esta ignorancia, el saber que no se sabía, lo que nos motiva a cambiar la Constitución.

En otras palabras, la Constitución que queremos cambiar fue creada con un objetivo concreto: hacer aparecer como legal la utilización de los recursos públicos  para el beneficio del interés privado sobre el interés público. Tanto es así que sólo el 35.5% de los electores votó a favor de la misma (Abad Yupanqui, 2019). De manera que si conociéramos todo esto, no estaríamos recién ahora luchando por cambiar la Constitución, ya la habríamos hecho hace mucho tiempo. En consecuencia, es la toma de conciencia de esta ignorancia, el saber que no se sabía, lo que nos motiva a cambiar la Constitución.

Sin embargo, por otro lado, el almirante que firmó el “Acta de Sujeción” para blindar a Fujimori y Montesinos, se equivoca en el segundo sentido que define la RAE la palabra “ignorante”: persona que carece de cultura. Es verdad que sabe muchas cosas, pero muchas cosas que no son ciertas. Porque en realidad, no son los ignorantes los que quieren cambiar la Constitución. Prueba de ello es que no se ha visto ni escuchado, por ejemplo, a ninguno de los integrantes de uno de los programas más vistos de televisión peruana, “Esto es Guerra”, manifestarse a favor del cambio de Constitución.

En realidad los que deseamos cambiar la Constitución somos los ignorados, es decir, los excluidos del proyecto de país que condensa la Constitución del dictador Fujimori: los casi 4 millones de campesinos que cultivamos la tierra y producimos los frutos que todos comemos, los más de 4 millones de personas indígenas que sabiamente cuidan nuestros bosques que purifican el aire que respiramos y el agua que bebemos, los más de 7 millones de personas que no tienen acceso al servicio de agua potable (Oxfam, 2017) y los miles de personas que no tienen acceso a la educación y a la salud pública.

En fin, queda claro entonces que, somos los que ahora sabemos que no sabíamos cómo y para qué se sancionó la Constitución en vigor. Y los ignorados y no los ignorantes  los que deseamos, “con la urgencia que nos ha de dar los pocos metros que nos separan de la catástrofe” (Sabato, 2004, p. 125), cambiar la Constitución. Y no pararemos hasta que, como decía el poeta, “un puñado de tierra nos tape la boca”.

Referencias bibliográficas

Abad Yupanqui, Samuel (2018). Constitución y procesos constitucionales. Lima: Palestra.

Chang, Ja-Joon (2015). Economía para el 99% de la población. Buenos Aires: Debate.

Haidt, Jonathan (2019). La mente de los justos. Por qué la política y la religión dividen a la gente sensata. Barcelona: Destino.

Hinkelammert, Franz (2018). Totalitarismo de mercado. El mercado capitalista como ser supremo.  México D.F: Akal.

OXFAM (2017, 12 de diciembre). Entre 7 y 8 millones de peruanos no tienen acceso a agua potable.  https://peru.oxfam.org/qu%c3%a9-hacemos-ayudahumanitaria/entre-7-y-8-millones-de-peruanos-no-tienen-acceso-agua-potable.

Sabato, Ernesto (2004). Resistencia. Buenos Aires: Seix Barral.

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