Ucrania, ¿tercera guerra mundial?

Alonso Castillo Flores

Hace meses, aves de mal agüero anunciaban una invasión rusa a Ucrania. Hoy suenan tambores de guerra que presagian el inicio de un conflicto de escala global: La Tercera Guerra Mundial. Después de todo, la 2da GM comenzó cuando una potencia ocupó un país eslavo con dirección a Rusia, la invasión nazi de Polonia. Sea como sea, el escenario es lamentable, antenoche la Federación Rusa atacó instalaciones militares en varias ciudades ucranianas, incluida Kiev, su capital.

La historia de la “Gran Rusia” es ya conocida. Resulta ser el país más grande del mundo, y una de las mayores potencias militares, estuvo a punto de alcanzar a los Estados Unidos en la Guerra Fría y cayó en desgracia en los 90, con la disolución de la URSS. Rusia ha sido por mucho tiempo un gran imperio, hasta que llegaron los bolcheviques y promovieron la descolonización en todo el mundo. Por mucho que sorprenda, luego asciende al poder absoluto Stalin, hombre de una de las repúblicas soviéticas más pequeñas: Georgia, una gota en la periferia, inexistente para el mundo. Uno de sus textos más conocidos es El marxismo y la cuestión nacional, en sus medidas Stalin promueve el ascenso de dirigentes no rusos y el uso del idioma nativo en cada región. Bajo una dictadura la unión se democratiza en nombre del internacionalismo. Pero ya desde el fin de la 2da GM la propia URSS se constituye como un imperio de nuevo tipo. El ruso se impuso como idioma oficial de la Unión Soviética, se volvió la lingua franca de Este.  

Ucrania formaba parte de otras naciones, siempre a la sombra de los imperios de la época, hasta que en la tormenta de la Revolución Bolchevique de 1917 logra proclamar su independencia como “República Popular de Ucrania”, bajo un régimen no bolchevique. Finalmente, es anexada a la URSS y es ahí, vencidos los nazis, donde obtiene sus límites y su identidad actuales. Muerto Stalin, le sucede Nikita Jrushchov y le “obsequia” Crimea a Ucrania, que hasta entonces era parte de Rusia.

Los ucranianos han generado un resentimiento milenario a Rusia, porque en los años de la Unión los mayores desastres de la URSS tuvieron lugar en su suelo: el holodomor, la hambruna que arrasó con millones de personas; la invasión nazi, que también costó varios millones de vidas; y Chernóbil, el desastre nuclear más grande de la historia.

La propaganda occidental, por supuesto, incluye hasta videos falsos, toda una “guerra cognitiva”. Si Rusia invade un país es demonizada por la CNN, la BBC, la DW, y toda la artillería mediática internacional. Pero cuando EE.UU. y sus aliados de la OTAN bombardearon Serbia y mutilaron toda Yugoslavia, y cuando declararon unilateralmente la independencia de Kosovo, nadie parecía reclamar

Muchos no recuerdan los años de industrialización y crecimiento tras la guerra. Tampoco cuentan con que uno de los máximos representantes del realismo socialista fue ucraniano, Anatoli Lunacharski, ministro de educación y diplomático soviético. Tampoco recuerdan que fue ucraniano Leonid Brézhnev, líder supremo de la URSS por casi dos décadas, las de máximo apogeo soviético. La muerte de Brézhnev y el accidente de Chernóbil marcaron el inicio de la decadencia de la URSS. Afganistán, la última conquista soviética, le es arrebatada a Rusia con la ayuda de EE.UU.

Ucrania fue uno de los primeros países en declarar la disolución de la URSS, y uno de los fundadores en 1991 la Comunidad de Estados Independientes (CEI), junto a Rusia y Bielorrusia, los tres Estados que descienden de la antigua Rus de Kiev. Luego se incorporaron la mayoría de las ex repúblicas soviéticas. Varias zonas de la antigua URSS se vuelven polvorines, túrquicos, caucásicos, eslavos. Abandonado el mito del proletariado internacional, se avivan las rencillas étnicas y nacionalistas. Ya en 1990 Transnistria se declara independiente de Moldova —ex república soviética, vecina de Ucrania—, usa el ruso como idioma oficial y extiende la estética comunista, ningún país miembro de la ONU la reconoce al día de hoy.

El 2008 Rusia entra en guerra con Georgia y declara la independencia de las repúblicas separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur, el país quería formar parte de la OTAN, organización militar que dirige EE.UU. El 2014, el golpe de Estado del Euromaidán en Ucrania busca el mismo objetivo antirruso, Rusia toma Crimea bajo referéndum, la mayoría de ciudadanos son rusoparlantes. Este lunes Putin declara la “independencia” del Dombás, en Ucrania, la República Popular de Luhansk y la República Popular de Donetsk. La historia se repite dos veces, la primera como drama, la segunda como tragedia. Georgia abandona la CEI el 2009 y Ucrania el 2018.

La guerra ha empezado, nunca antes estábamos tan cerca de un conflicto entre las potencias desde la crisis de los misiles en Cuba en los 60’s. Rusia ha demostrado su poder en su zona de influencia con la intervención en Kazajistán a comienzos de año (Revolution, 2002), y también mostró su habilidad diplomática, Israel no puede vender su sistema antimisiles a Ucrania por acuerdos con Rusia (Mukhtar, 2002). 

En realidad, la guerra ha empezado hace mucho, los ultranacionalistas de Ucrania –que por supuesto, no representan a la mayoría de la población– reivindican a Stepán Bandera, quien colaboró con las nazis durante la 2GM. Siendo asesinado por un agente de la KGB en 1959, es tenido por mártir en los círculos fascistas. Hoy por hoy, tanto la Unión Europea como Rusia, el gobierno ucraniano y las organizaciones judías condenan cualquier conmemoración a Bandera. Desde el 2014 los grupos nacionalistas han atacado a los prorrusos del Dombás, han muerto 13 000 personas, de las cuales 3 300 eran civiles.

Desde la disolución de la URSS, los EE.UU. prometieron no expandir la OTAN cerca de las fronteras de Rusia, ya que esta organización tenía como objetivo contener el avance de la URSS durante la Guerra Fría. Sin embargo, cada vez más países de la ex órbita soviética se han integrado a la Unión Europea y la OTAN. Los Estados Unidos, a través de su poder económico y la OTAN ha logrado lo inimaginable: meterse al bolsillo a los otrora grandes imperios occidentales, Inglaterra, España, Portugal, Alemania, Italia, Austria. Pero no ha logrado lo mismo contra Rusia y China, por motivos cultures, la lejanía geográfica, y la huella del comunismo.  Eso sí, a Vladimir Putin se le puede acusar de imperialista, de nostálgico soviético, pero en absoluto de socialista: “Quien no añore a la Unión Soviética no tiene corazón, quien quiera regresar a ella no tiene cerebro”, dijo hace años.

La propaganda occidental, por supuesto, incluye hasta videos falsos, toda una “guerra cognitiva”. Si Rusia invade un país es demonizada por la CNN, la BBC, la DW, y toda la artillería mediática internacional. Pero cuando EE.UU. y sus aliados de la OTAN bombardearon Serbia y mutilaron toda Yugoslavia, y cuando declararon unilateralmente la independencia de Kosovo, nadie parecía reclamar.   

La movida de Putin ha sido temeraria, pero quizás los líderes rusos han calculado sus acciones al mínimo detalle. Lo más probable es que la OTAN se unifique más, en contra de Rusia, y quizás atraiga a nuevos miembros, vecinos del gigante: Suecia y Finlandia. La Federación recibirá más sanciones económicas y Alemania puede cancelar el proyecto North Stream II con Rusia. De extenderse la guerra, no solo se perderán vidas rusas y ucranianas, sino de miles de europeos. Mientras tanto, el mandamás de la OTAN, EE.UU., la pasará bien, vendiendo armas a sus aliados, y vendiendo los productos energéticos que Rusia ya no podrá exportar.

En los años de la 1ra GM, Lenin y Rosa Luxemburg llamaron a no apoyar a ninguna de las potencias, las dos guerras mundiales fueron causadas por las metrópolis capitalistas. Condenamos la guerra y apoyamos la libre determinación de los pueblos a su autonomía. Rusia puede abanderarse en la guerra contra los neonazis, pero a todas luces estamos ante una guerra entre potencias capitalistas, nadie que tenga convicción anticolonial y sensibilidad social puede apoyar a ninguno de los dos bandos. El imperio yanqui es aún el gendarme mundial, el enemigo principal de los pueblos que buscan su independencia, pero no todos enemigos de nuestros enemigos son nuestros amigos.         

Referencias

Mukhtar, Ibrahim (2022) Israel rechaza la solicitud de Ucrania para comprar el sistema de defensa Iron Dome, Agencia Anadolu. https://www.aa.com.tr/es/mundo/israel-rechaza-la-solicitud-de-ucrania-para-comprar-el-sistema-de-defensa-iron-dome/2503366

Revolution (2022). Ukraine and Kazakhstan: Crises, volatility and the danger of war on the Russian border, https://revcom.us/en/ukraine-and-kazakhstan-crises-volatility-and-danger-war-russia-border

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