Momento Constituyente

Leina Guillen Aguilar

Dilma.Guillen@ucsm.edu.pe

Introducción

En el transcurso de  los siglos, hemos pasado por 12 constituciones. Las mismas que han sido diseñadas por fuerzas políticas con intereses particulares,  generando acuerdos legales según sus conveniencias, enmarcados en la clara construcción de bloques económicos de poder que implementaron para sus fines la elaboración del marco legal, siendo esta implementación en gran medida, perjudicial para una verdadera gobernanza y para el buen desarrollo del Estado.

En este contexto, la constitución actual, diseñada en medio de una dictadura neoliberal, sigue una línea aún más macabra que las anteriores, ya que pone por delante los intereses privados y del libre mercado, dejando por fuera las necesidades y derechos básicos de las personas, estableciendo en su capítulo económico la no intervención en la economía del País por parte del Estado con su rol subsidiario, afirmando que el libre mercado y sus competencias, no son ni deben estar reguladas, esto en la necesidad de reducir a la mínima expresión competencias e injerencias, llevando a la política pública y al Estado a ser un mero espectador de la construcción económica del País.

Abriendo el diálogo constituyente

Estas condiciones históricamente adversas, de corte oligárquico y colonial, desde el inicio de nuestra vida republicana, y que han permitido implementar constituciones de espaldas a la gente, nos llevan a plantear  de manera urgente nuevas reglas de juego entorno a la carta magna, abriendo un dialogo necesario sobre una  nueva constitución para el Estado, que tome en cuenta el  fortalecimiento de los niveles de ordenamiento jurídico, social y político, para así avanzar en una construcción que garantice bienestar, permitiendo el desarrollo de la sociedad en su conjunto con mayores y mejores condiciones de vida para un verdadero pacto social.

Por tanto, la acción colectiva se convierte en la tarea central, reforzando el pensamiento crítico sin apasionamientos irresponsables, replanteando responsablemente la reconstrucción del Estado y sus normas, para así construir una mirada integral que permita constituir una soberanía nacional

Organización social para el debate

Por ello, es necesario reconocer que un nuevo momento constituyente debe empezar a darse, mediante un amplio y responsable dialogo de los distintos sectores, junto al movimiento social (Lynch, 2022), sin dejar de lado a ninguno y reconociéndonos como un todo, donde las mujeres, los ambientalistas, las y los obreros, los sindicalistas, las y los jóvenes, pescadores, pueblos originarios, personas con habilidades especiales, comunidad LGTBQ+, ancianos, niños y niñas, comunidades campesinas, académicos, políticos, sectores empresariales y ciudadanía en general, que hemos sido siempre “los ignorados” (Araujo, 2022), empecemos el debate, construyendo una plataforma de concertación que ponga en la mesa las justas demandas que hoy se requieren para establecer una constitución socialmente representativa.

Por tanto, la acción colectiva se convierte en la tarea central, reforzando el pensamiento crítico sin apasionamientos irresponsables, replanteando responsablemente la reconstrucción del Estado y sus normas, para así construir una mirada integral que permita constituir una soberanía nacional. Sin este derrotero, estaremos definitivamente expuestos a seguir en medio de una batalla ideológica sin sentido (Rodríguez, 2021), donde seguiremos siendo simples espectadores de un destino enmarcado en la precariedad, y donde unos cuantos, como siempre, sigan decidiendo por el grueso plural que somos los otros, constituidos en la marginalidad.

Dejar de ser observadores de la Política del País

Para ello, se hace trascendental romper de una vez por todas con la apatía política de nuestra gente. Este desinterés ha sido el primer responsable de las condiciones en las que hoy nos encontramos, las mismas que seguirán afectando directamente las condiciones de vida de las mayorías si no tomamos protagonismo activo y permanente. Por ello, el rol participativo de la ciudadanía, es vital para cualquier proceso de cambio que busque el bienestar social en el marco del desarrollo de la dignidad y la justicia que el Estado a través de la constitución debe garantizar.

Conclusión

El momento constituyente queda en manos del movimiento social que debe construir consensos entorno a ello, elevando la mirada por encima de las diferencias, buscando unidad en torno a las condiciones desfavorables recurrentes por siglos. Estos cambios solo serán posibles a través de un renovado sentido común, donde se prioricen las demandas justas de los pueblos enmarcados en la nación peruana, las mismas que deberán prevalecer sobre las voluntades mezquinas de ciertos grupos de poder, recuperando, así, el derecho inalienable a salvaguardar la vida, el bienestar y la dignidad colectiva.

Vivimos un nuevo tiempo y a pesar de serlo en medio de poca claridad político-social, nosotros y nosotras, los de abajo, debemos ser la luz y la  fuerza movilizadora de este nuevo sueño constituyente, siguiendo la ruta hacia el fin último, la obtención de un nuevo paradigma que nos invite a creer en la vida, el bien común y la justicia como eje primordial para el desarrollo integral de la sociedad, entendiendo que solo será el  pueblo organizado, consciente, digno y responsable, quien pueda erigir una nueva constitución que consagre los derechos de toda la sociedad en su conjunto.

Referencias Bibliográficas

Araujo,J.(2022) No son los ignorantes, sino los ignorados los que queremos cambiar laConstitución. Barro Pensativo, https://barropensativocei.com/2021/10/22/no-son-los-ignorantes-sino-los-ignorados-los-que-queremos-cambiar-la-constitucion/.

Lynch, N. (2022), La Razón Política, Una Nueva Constitución para el Perú. Editorial Horizonte

Rodríguez, D. (2021), Abriendo camino para una nueva constitución plurinacional, ecologista y paritaria. Editorial Grijley

Sulmont, D. (2020), ¿La crisis política nos lleva a un momento constituyente?, Idehpucp, https://idehpucp.pucp.edu.pe/notas-informativas/la-crisis-politica-nos-lleva-a-un-momento-constituyente/

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