Pueblo mío

Kevin Montoya Cruces

Pueblo mío, quiero mi sangre derramar
y, así, crezcan raíces hacia el viento,
mirar edificios derrumbarse,
mientras la grama carcome el pavimento.
Quiero lanzar quejidos de protesta,
y, que mi voz cuente la historia,
en un lugar donde las mentiras no aparezcan,
donde el pan y el vino nos pertenezca.
Quiero contemplar a Dios descargando su furia,
Y que, de las cadenas humanas, el diablo huya,
dejando a la lectura ser la prohibida fruta,
para que mueran las ideas pasadas.
Quiero ver el agua correr en el desierto,
presenciar en la puna milagros y acontecimientos:
que los hijos nazcan con pan y abrigo,
sólo con hambre de justicia.
quiero soñar a mi madre,
sin reprocharle nada al viejo,
quiero pensar al viejo,
viviendo en paz con mi madre.
Quiero tragarme el odio del mundo,
que se enfermen todos de amor,
y, al final padezcan,
una epidemia de empatía.
Quiero observar la unión de las sangres,
Unirse en nueva alianza a demonios y ángeles,
deseo que las armas se encuentren en museos,
que el arte sea un derecho de vida,
y cuando la inequidad campee
que la música sea la expresión de la ira.
que la muerte sea tomada como una vieja amiga.
Quiero que mis hermanos,
no se sientan olvidados,
que el Apu no sea deshonrado,
que el progreso no niegue el pasado.
Quiero sepultar mi cuerpo,
después de proteger a mi pueblo,
que mis letras sean el sueño,
que a la humanidad inspire.
Quiero mi sangre derramar,
y así, crezcan raíces hacia el viento,
mirar edificios derrumbarse,
mientras que la grama despedaza al pavimento.